MODELO TERRITORIAL DESEADO: CONCEPTO Y PROCESO DE ELABORACION




PhD. María Gabriela Camargo Mora
Mg. Alejandro Saquicela
Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL). Ecuador.
Universidad de Los Andes (ULA). Venezuela.


Un Modelo Territorial Deseado es un bosquejos que representa un conjunto de pautas que persigue orientar la ocupación del territorio. En los Planes de Desarrollo y Ordenamiento Territorial (PDOT) contempla la elaboración del MTD, el cual, se realiza a partir del diagnóstico que se proyecta a un mediano o largo plazo. Es producto del consenso y de la validación social. Se sintetiza en mapas que muestran la imagen futura de un territorio y que orientará la gestión territorial.

Gómez (2008), referente al MTD indica que “El modelo territorial es el instrumento necesario para racionalizar y controlar los usos de suelo y los aprovechamientos; se trata de la plasmación geográfica de la mayor parte del sistema de objetivos planteados, aunque no de todos ellos”.



El Modelo Territorial Deseado (MTD) es una representación esquemática de una realidad compleja del territorio, entendido este como un sistema complejo, sobre el cual se plasma los deseos y anhelos futuros de los actores pertenecientes a ese territorio

Como parte del proceso de planificación, el Modelo Territorial Deseado (MTD) es un momento o etapa del Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial (PDOT) que representa el uso del suelo futuro, planificado y organizado, para receptar las actividades de la población en el territorio. Es decir, representa una visión de desarrollo territorial a futuro, expresado en escenarios que se concretaran en un tiempo determinado.

La formulación del MTD parte de un sistema de objetivos y es el que permite orientar estrategias y acciones para generar cambios territoriales para garantizar mayores niveles de calidad de vida y mejor aprovechamiento de los recursos naturales.  Debe considerar los modelos establecidos por los diferentes niveles de gestión, de manera de incorporar las directrices de los planes superiores.

Propuesta metodológica para elaborar MTD

Teniendo en consideración el análisis comparativo de las metodologías para formular Modelo Territorial Deseado (MTD) analizadas en el capítulo 3, en el presenta capítulo se propone la metodología para elaborar e MTD, en este caso para el cantón Gualaquiza. Para la propuesta metodológica se parte de la consideración de varias premisas o principios:

  • El MTD requiere un momento diagnóstico integral estratégico elaborado con noción de propósito de la ordenación del territorio, donde se identifiquen las características relevantes y los factores clave que definen la vocación del territorio
  • El MTD requiere un momento diagnóstico integral estratégico que finalice con el Modelo Territorial Actual donde se identifiquen las fortalezas/oportunidades y debilidades/amenazas que posee el territorio, así como las tendencias de crecimiento y desarrollo.
  • El momento prospectivo o prognosis, que consiste en proyectar a futuro la realidad actual para generar cambios para garantizar mayor bienestar y protección de los recursos naturales en un tiempo determinado.
  • El MTD debe considerar las directrices y lineamientos de los ámbitos territoriales superiores y vincularse a los ámbitos menores (articulación multinivel), es decir, son instrumentos vinculantes que se concretizan en diferentes escalas de actuación.

Partiendo de estas premisas se definen las etapas para elaborar el Modelo Territorial Deseado (MTD), las cuales guían el proceso de su formulación:

1. Identificación de características relevantes, factores clave y tendencias que caracterizan la realidad del territorio.

Tomando como insumo el diagnóstico estratégico finalizado con el Modelo Territorial Actual, desde donde es posible identificar las características relevantes, los factores clave que definen el territorio, las rupturas y tendencias territoriales que se registran y que son orientativas de hacia dónde se dirige la dinámica territorial y la vocación del territorio.

  • Tendencias: Las tendencias marcan una ruta en función de las condiciones existentes, si se mantuvieran dentro de los grados de previsibilidad caracterizables. Las tendencias pueden ser “robustas”, cuando están vinculadas a un alto grado de previsibilidad y se basan en una trayectoria consolidada; también asumen un carácter de tendencias “emergentes” cuando se logran identificar ciertos eventos o sucesos que pueden modificar en profundidad y en forma notoria a la realidad de hoy tal como está en el corto o mediano plazo (DINOT, 2.005). Las tendencias pueden ser ascendentes, descendentes o constantes en el tiempo.
  • Rupturas: son aquellos eventos que producen procesos de cambio intensivo en un período corto de tiempo, como consecuencia de alteraciones fuertes en ciertos factores clave, que modificarán la realidad de una manera determinante. Las rupturas deben ser básicamente anticipadas en base a la imaginación y al juego de futuro, con el soporte de acontecimientos posibles que reformularían las trayectorias esperadas.
  • Factores clave: son aquellas características que definen el territorio y la hacen única y singular, sobre las cuales se fundamenta su desarrollo futuro. Del análisis en profundidad de las tendencias y rupturas permite extraer un conjunto factores clave que se verifican en las mismas y que las explicarían en una visión de futuro de mediano plazo.

2. Elaboración de escenarios a futuro

A partir del diagnóstico de las variables físicas y funcionales se procede a elaborar escenarios fundándose en el ejercicio de entrenar la imaginación y el rigor, mediante las actividades siguientes: análisis tendencial y de prospectiva, elaborando alternativas futuras posibles, de forma que los ciudadanos puedan escoger un modelo, una visión sobre cuya base se genera una relación de temas críticos y/o líneas de actuación genéricas.

En su construcción se presupone transformaciones y dinámicas de crecimiento de la población, de las redes de infraestructura, de los equipamientos urbanos, de las actividades productivas asociadas a los usos de la tierra, todo ello en armonía con la base de los recursos naturales y el sistema de áreas protegidas. Es parte de la prospectiva, donde podrían estar presentes tendencias percibidas, posibles previsiones y escenarios probables.

Contempla el diseño de la imagen objetivo dentro del horizonte de tiempo que sea determinado, ponderando todos los factores que condicionan el desarrollo tales como: a) Factores clave: b) Proyección de tendencias históricas; c) Potencialidad de desarrollo; d) Contexto político, social y administrativo; e) Efectos de políticas de incentivo o de control. Con la participación de los actores sociales, se crea la visión ideal del territorio, que se convierte en un punto orientador para generar cambios en la realidad del cantón hacia el cantón deseado.

3. Elaboración de la imagen objetivo o visión de futuro

A partir de estas premisas el MTD se fundamenta sobre la imagen objetivo o visión de futuro que se desea para el territorio. Esta visión se realiza con los aportes de todos los actores sociales que conviven o actúan en el territorio, de forma articulada entre los distintos niveles de gobierno. Se realiza al inicio del momento o fase de Propuesta del PDOT mediante mecanismos de participación y es indispensable para elaborar el MTD.

La visión de futuro involucra acrecentar las fortalezas, eliminar las debilidades y problemas e incorporar los aspectos que falta o que la población desea. para que el territorio pueda crear oportunidades para la población y así garantizar bienestar, calidad de vida y mejor aprovechamiento de los recursos naturales.

La construcción de la visión de futuro se basa en un ejercicio imaginario donde se resaltan las fortalezas del territorio, se quitan las limitantes y debilidades y se agregan los aspectos sociales, económicos, ambientales y de organización institucional que le faltan al territorio para lograr mayores niveles de calidad de vida para la población y mejor aprovechamiento de los recursos naturales. Para ello, es importante que los actores respondan a tres interrogantes; ¿Qué aspectos de la ocupación y organización del territorio les gusta?;¿Qué aspectos de la ocupación y organización del territorio no les gusta?; ¿Cómo ven a su territorio en el mediano y largo plazo?, en relación a está ultima se debe definir un horizonte de tiempo al cual se apunta para cumplir con las aspiraciones deseadas.

4. Formulación de un sistema de objetivos

Partiendo de la realidad del territorio, las características relevantes, factores clave, de los problemas críticos y de las potencialidades presentes, se crea un sistema de objetivos a alcanzar para generar cambios territoriales desde la realidad actual a la realidad deseada. Este sistema de objetivos se orienta a generar oportunidades de desarrollo para la población. Entre los objetivos a considerar se encuentran:

  • Delimitar los espacios rurales y urbanos con sus respectivos usos compatibles.
  • Proteger los espacios ricos en biodiversidad, con riesgos y ecosistemas frágiles.
  • Dotar de infraestructuras en red los territorios para mejorar la conexión e integración territorial mediante optima vialidad, transporte, telecomunicaciones y energía.
  • Garantizar calidad de vida a la población a través de accesibilidad equitativa a los servicios y equipamientos sociales para satisfacer sus necesidades básicas actuales y futuras.
  • Proteger el patrimonio histórico-cultural y natural del territorio.
  • Fortalecer el sistema productivo garantizando empleo e ingresos a todos los ciudadanos e inserción a los mercados regionales e internacionales
  • Promover una nueva gobernabilidad basada en la vinculación multinivel de gestión, que promueva la complementariedad, cooperación, coordinación y confianza para orientar los procesos de ocupación del territorio.

5. Formulación de escenarios

A partir de las características relevantes, tendencias y factores clave es posible construir escenarios, entendido como las realidades posibles a existir en el futuro, Cada escenario define una imagen objetivo. Se pueden crear diferentes escenarios:

  • Escenario “pesimista”, donde la ciudad mantiene las limitaciones, que se vienen presentando en las últimas décadas, en términos de economía, sociedad y gobernabilidad.
  • Escenario positivo o “tendencial”, donde la ciudad se desarrolla bajo las tendencias robustas y emergentes identificadas y;
  • Escenario de ganancia o “concertado”, que generará una dinámica económica en la ciudad, en el marco de un desarrollo competitivo, que contribuya al aumento del capital humano y social; este escenario se plantea bajo el marco de la descentralización, la gobernabilidad horizontal y la articulación administrativa y territorial entre lo central y lo local, de igual forma, se consideran rupturas o acontecimientos, como inversiones de infraestructuras de servicios para la satisfacción de las necesidades de la población. Por tanto, un escenario de este tipo obliga a realizar un “liderazgo de complejidades”. Este escenario necesita ser llevado adelante por actores económicos, políticos y sociales de diversa magnitud y calidad, de tal manera que absorben y forman recursos humanos, debiendo atraer capital social desde otros territorios para sobrellevar las limitaciones en este campo. Ello da lugar a una articulación multinivel (horizontal y vertical) y comportamientos entre los actores (públicos y privados locales) independientes de los poderes centrales por la importancia relativa que adquieren estos territorios. Asu vez, el desarrollo de este escenario necesita profundizar la descentralización para atender las demandas sobre el territorio de estos emprendimientos.

Para la elaboración de escenarios como parte de la construcción del Modelo Territorial Deseado (MTD), de acuerdo con la Secretaría Técnica Planifica Ecuador (STPE) se consideran, al menos, los siguientes elementos:

  • Estructura urbana y rural del cantón
  • Áreas de conservación, ecosistemas frágiles y de protección hídrica.
  • Zonas de riesgo identificadas en el territorio y factores de cambio climático.
  • La red de asentamientos humanos en conjunto con las redes transporte, movilidad, energía, telecomunicaciones e infraestructura.
  • Uso sostenible de los recursos naturales (economía circular).
  • Patrimonio cultural (tangible e intangible).
  • Localización e influencia de programas/proyectos estratégicos en el territorio.

6. Formulación de objetivos, estrategias y acciones para generar cambios territoriales

Una vez identificados los escenarios se procede a formular propuestas expresadas en estrategias y acciones para cada objetivo formulado previamente, en busca de generar cambios desde la realidad territorial actual analizada a la realidad territorial deseada.


A partir del diagnóstico, del análisis prospectivo y la imagen objetivo, esta etapa consiste en la formulación de objetivos y metas, y a partir de ellos, las líneas estratégicas y de actuación que permitirán alcanzar el escenario deseado para transformar la realidad del territorio. Se procede a enunciar los objetivos y metas que se esperan alcanzar en materia económica, social y ambiental en un horizonte de tiempo predeterminado.



Para alcanzar los objetivos planteados se deben definir las estrategias que involucran la determinación de los lineamientos de acción y de los medios instrumentales para la gestión del proceso de planificación. Con la participación ciudadana se concretan las oportunidades de actuación para desarrollar las diferentes líneas estratégicas propuestas considerando el punto de vista de población y la base económica.



Luego se procede a la enumeración de programas de acciones estratégicas debidamente priorizados, para materializar los objetivos, se identifican y seleccionan los proyectos de inversión que darán concreción efectiva al Plan. Los proyectos se identifican a partir de árboles de medios y fines utilizados para definir los objetivos. Este ejercicio de planificación concluirá en este punto con la enumeración de algunas ideas de proyectos y programas estratégicos.



Las acciones programáticas o actuaciones: se refiere a la selección, enunciado y justificación del conjunto de medidas, programas, proyectos y pautas a ser diseñadas para llevarlas a la práctica social, a los fines de alcanzar los objetivos planteados. Implica establecer los medios instrumentales y señalar las responsabilidades de los actores sociales para su puesta en marcha. En su formulación, responde a un contenido, al despeje de interrogantes básicas, a la viabilidad sociopolítica y a la disponibilidad de recursos y de instrumentos.

7. Expresión cartográfica del MTD

El MTD se acompaña con una expresión cartográfica que permite visualizar las propuestas. Esta expresión cartográfica recurre a la representación de los espacios protegidos y zonas de amortiguamiento, las áreas rurales y urbanas, las zonas de riesgos socio naturales, los sistemas públicos de soporte deseados, el sistema de asentamientos urbanos y rurales, el sistema de equipamientos sociales y de servicios requeridos por la población al tiempo proyectado, la clasificación y subclasificación del suelo conforme a la vocación.






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