domingo, 22 de abril de 2007

ESPACIO GEOGRAFICO Y TERRITORIO: FUNDAMENTOS, ANÁLISIS Y SÍNTESIS

Capítulo del Libro intitulado “Geografía Actual” del Prof. Elías Méndez Vergara del Instituto de Geografía y Conservación de Recursos Naturales, Facultad de Ciencias Forestales y Ambientales, Universidad de Los Andes. Mérida -Venezuela.


1. ¿Es el espacio geográfico el objeto de estudio de la Geografía?

Ciertamente el espacio geográfico es el objeto de conocimiento de la Geografía.

La noción de espacio, en términos genéricos, ha estado siempre presente en el discurso de la geografía. Muchos geógrafos han considerado que el espacio es un sustrato material sobre el que ocurren los hechos naturales y socioeconómicos, en el que es posible describir de manera autónoma un conjunto de hechos y procesos regulados por variables explicativas como la distancia, la geometría y el tiempo.



Planteado de esta manera, el espacio sería un objeto más de la realidad material, independientemente de la sociedad, regido por leyes específicas diferentes que permitirían explicar los denominados procesos espaciales. Esta concepción teórica recibió la denominación de “vicio espacialista” y su crítica facilitó comprender la imposibilidad de aislar el espacio como si fuera un objeto más de la realidad material, por cuanto es una cualidad permanente de la misma. Cfr. Coraggio, J. L. (1981).

Agrega Coraggio que la naturaleza y la sociedad son dos entidades que interactúan, que se articulan en un complejo social en el que se conjugan tanto categorías sociales como naturales, ya que estas últimas constituyen una condición de existencia del todo social.

Pareciera, entonces, que el espacio en términos genéricos no puede ser considerado como un objeto más de la realidad sino una de sus dimensiones. No existe por si solo y, al igual que el tiempo, es dimensión de hechos y procesos que ocurren en el mundo material, sean naturales o sociales. El espacio no puede producirse, como tampoco se puede producir el tiempo; simplemente existe como condición de existencia de lo material igual que el tiempo. Cfr. Yujnovsky, O (1983).

El espacio es por tanto una parte inherente a todos los objetos y procesos que ocurren en la realidad. No es un receptáculo o superficie vacía sobre el que ellos se depositan. Con igual sentido, la superficie de la tierra o el territorio, por ejemplo, no son el espacio, sino objetos materiales concretos, con las dimensiones de cualquier objeto material. En consecuencia, el espacio en términos genéricos y bajo las consideraciones señaladas, en opinión de los autores reseñados no parece ser el objeto de estudio de la geografía, porque en este caso tendría que asumir el conocimiento de una cualidad que es propia de la física.

Al considerar el espacio como creación de la sociedad, que se sirve de él y lo interviene, y al incluir los conceptos de localización, distancia, movilidad y organización espacial, es que surge la noción de espacio geográfico que viene a constituir el centro de atención de la geografía.

La localización expresa ubicación, extensión y relaciones que adquieren los hechos geográficos en un espacio dado. Implica considerar tanto el lugar específico en que se ubique el hecho como su situación y con ella las relaciones que se producen con otros hechos y lugares con los que guarda correspondencia, para configurar una malla de flujos interrelacionados.

En su explicación participan diversos factores constituyentes de la estructura y dinámica de la unidad espacial o territorial, de orden físico – natural, socioeconómico y político-administrativo.

La distancia se refiere a la extensión e intervalos que median entre los hechos geográficos y los lugares donde se ubican. La accesibilidad y conectividad son el centro de la explicación y las expresiones espaciales de las relaciones resultantes indica la forma y configuración que adquiere en el espacio geográfico, donde alcanza significación el concepto de fricción espacial.

La movilidad se relaciona con movimientos, desplazamientos y transformaciones que se producen en un espacio considerado. Su dinámica se expresa en procesos de ocupación, formas de habitar, concentraciones y diferenciaciones espaciales.

La organización comprende la distribución y disposición de hechos geográficos de manera conjunta con la expresión espacial de procesos relativos a los usos de la tierra y las actividades económicas concurrentes, la localización de asentamientos humanos de base urbana y rural, la cobertura de infraestructura de servicios y la conectividad territorial, teniendo en consideración la base físico-natural que les sirve de soporte y condicionante. La organización adquiere significación geopolítica cuando en su conformación ha intervenido acciones deliberadas del Estado.

Por las razones de orden teórico expuestas, al referirse entonces al espacio de interés para la geografía se ha recurrido a la noción de espacio geográfico, con lo cual se le brinda identidad epistemológica y se facilita su análisis como respuesta metodológica y práctica social, al entender que los hechos y procesos responsables de la estructura y dinámica de un ámbito geográfico considerado, no son independientes de las acciones y actuaciones de la sociedad, históricamente determinada y visto a escalas diversas.

En todo caso, a los efectos de una discusión sobre los fundamentos teóricos del espacio y del espacio geográfico es de interés recurrir a un conjunto de autores, entre otros: Dollfus, O (1970); Boudeville, J. (1970); Coraggio, J.L. (1981); Yujnovsky, O. (1983); Trinca, D. (1984); Rojas, A. (1989), Santos, M. (1980), (1996), (1997), Ortega, J. (2000); y Brunet, R, (2001).



Espacio geográfico

Es una unidad espacial conformada por un conjunto de atributos, hechos y procesos no considerados de manera aislada y visto a escala del mundo, de la región y de lo local.



Atributos del espacio geográfico.

Proporcionan identidad y especificidad en el contexto de la pluralidad del espacio geográfico. Se refiere a las condiciones físico-naturales, la población, las actividades económicas y usos de la tierra, la red de centros urbanos y de asentamientos rurales con sus respectivos ámbitos, la infraestructura de servicios, la conectividad espacial y la estructura político- administrativo.



Hechos geográficos

Conjunto de dones o manifestaciones naturales y de objetos de orden cultural contenidos en el espacio geográfico, cuyas relaciones y alcances encuentran su dimensión en la espacialidad, es decir en los procesos que definen su condición esencial.




Espacialidad o procesos geográficos

Conjunto de acciones, relaciones e interrelaciones de carácter social, económico, político y cultural, que se ponen de manifiesto en los procesos de ocupación, localización, distribución, usos y configuración espacial o territorial.




Por otra parte y previo a la definición y sustentación del espacio geográfico como objeto de estudio de la geografía, parece oportuno tomar nota de la exposición que realiza Ortega, J (2000) en torno a su consideración como producto social.

Percibir el espacio geográfico como un producto social, es ubicarlo en una dimensión que trasciende la noción matemática o geométrica del espacio como sustrato natural o físico. “La identificación del espacio como objeto y producto social, es una de las contribuciones más significativas de estos últimos decenios. Aparece como una vía de indudable interés y atractivo en el proceso de construir el conocimiento científico para la geografía. El espacio social trasciende radicalmente el espacio geométrico de los neopositivistas y se convierte en producto del proceso social… delimitando de esta forma un objeto de análisis para la geografía”. (Idem. P. 359).

Lefebre (1974) citado por Ortega (2000) señala que una construcción teórica sobre el espacio como producto social, exige la consideración del espacio físico, el espacio mental y el espacio social. Explica que el espacio social surge de las fuerzas productivas y relaciones de producción existentes en cada momento histórico, que identifican la práctica social en el contexto del conjunto de actividades socioeconómicas. Este espacio concebido desde esta óptica, envuelve objetos producidos, procesos y relaciones.

El espacio geográfico como producto social encuentra en la naturaleza recursos y materias primas de carácter polivalente, porque es material y formal, son productos que se consumen y es medio de producción. Las fuentes de recursos naturales y el flujo de materias primas y energía modelan el espacio y recíprocamente tales flujos y redes son condicionados por éste.

Sostienen además que las estructuras espaciales responden al proceso de producción social, que en sí es un momento activo en el contexto de la dinámica temporal de acumulación y reproducción social. El espacio geográfico aparece, entonces, como capital fijo, vinculado al proceso de producción, siendo afectado por las inversiones y circulación de capitales en forma variable y transformado por el desarrollo de patrones tecnológicos.

En esta línea de reflexión, las ventajas de localización como factor geográfico, atrae e impulsa la dinámica del capital, lo que se manifiesta de diversas maneras en el cuerpo territorial, en procesos de concentración, polarización, segregación y diferenciación espacial, esencialmente en cuanto a producción, intensidades en el uso de la tierra y la distribución de la población.

De igual forma, la orientación y volumen de las inversiones públicas y privadas, la existencia de centros de innovación tecnológica, la evolución de la demanda social, el grado de respuesta a satisfactores de necesidades de grupos sociales, la presencia y conformación de economías de escala y aglomeración, la cobertura de infraestructuras y el equipamiento de servicios, entre otros, incentivan los procesos de ocupación, localización, distribución, usos y configuración espacial o territorial; es decir, la espacialidad de los procesos geográficos propiamente dichos y la ordenación del territorio como acción deliberada en la organización y modificación de espacios geográficos delimitados y reconocidos.

Este conjunto de condiciones favorables o de ventajas pueden transformarse y producir desventajas o deseconomías. Mantener estructuras sociales implica costos e inversiones continuos, que de no ser satisfechos pueden disminuir las ventajas de localización en un área geográfica determinada, aspecto que repercutirá en el entorno físico-natural y social, ocasionando diversas transformaciones y alteraciones espaciales.

Es así como el espacio geográfico, al ser producto de un sistema de relaciones sociales, de hechos geográficos y de procesos interactúantes, constituye una de las expresiones más recientes de la dimensión del espacio como objeto de la geografía.

El enfoque del espacio como producto social se ha pretendido colocar por encima del enfoque naturalista del espacio, que interpreta a este como medio natural de referencia; y del enfoque de localización, que considera el espacio como ubicación, extensión y diferenciación de hechos geográficos.


¿Qué se entiende entonces por espacio geográfico?

Milton Santos (1996) define al espacio geográfico como una totalidad estructural formada por un conjunto indisociable, solidario y también contradictorio de sistemas de objetos y de acciones, no considerados de manera aislada, y visto a escala del mundo y del lugar.

El espacio geográfico al ser visto a escala del mundo o de la superficie terrestre como un todo adquiere una dimensión general, en tanto que cuando se le considera a escala local o regional y parte indisociable de esta superficie, se configura como un espacio más particular y concreto.

En consideración a las ideas de Milton Santos, interpretamos el sistema de objetos como el conjunto de hechos geográficos contenidos en el espacio y las acciones como los procesos relativos a la ocupación, localización, distribución, usos y configuración espacial.

En cuanto al sistema de objetos, este autor distingue entre objetos propiamente dichos, producto de una elaboración o intervención social, cada vez más artificiales, y los dones naturales como producto de una elaboración y evolución natural, sometidos a las transformaciones crecientes por efectos de la ciencia y la tecnología. A su vez, a la revolución del conocimiento científico y de la técnica este autor le otorga una elevada significación en la concepción del espacio geográfico, en la explicación de la sociedad y en las relaciones y modificaciones de sus atributos.

La esencia y existencia de cada objeto y dones sucede en relación con otros, así como también los atributos y cualidades de cada uno de ellos son en un determinado momento, fuente de interrelación e interacciones. Ello explica que el análisis del espacio geográfico en cualquiera de sus escalas, no pueda prescindir del examen de las condiciones y cualidades de sus objetos y dones, ya que en ellos se pueden encontrar las explicaciones a determinadas relaciones y procesos geográficos.

Montañez, G. (2001), en la línea de pensamiento de Santos, señala que los objetos del espacio geográfico, denominados también objetos artificiales, técnicos o producidos son el resultado de la acción directa o indirecta del trabajo humano; pueden ser simples o complejos y su concepción, formación o construcción están condicionados por diversos factores, entre otros por la intencionalidad social, la significación cultural, la importancia económica, la evolución técnica y la concepción estética. Ejemplos de objetos del espacio geográfico son entre otros: una ciudad, la red de centros urbanos y las áreas metropolitanas; los asentamientos rurales; los sistemas de asentamientos; las vías de comunicación, los ejes de transporte y circulación; las infraestructuras de equipamiento; los complejos industriales y otras actividades productivas; los sistemas de producción y las cadenas de producción; los usos de la tierra y la estructura y dinámica de la población.

Somos de la opinión que son de interés de la geografía y, por tanto, hechos geográficos, siempre y cuando se les considere no sólo en razón de su estructura, sino también de su espacialidad.

A su vez, los objetos naturales, denominados dones o manifestaciones naturales, pueden ser simples o complejos, sobre los cuales actúan las fuerzas del hombre y las prácticas de la sociedad para transformarlos. Los objetos o dones naturales distribuidos en la superficie de la tierra se socializan de acuerdo con una intencionalidad de la sociedad y de los grupos de poder, para constituir una oferta potencial de recursos y soporte de múltiples actividades. Ejemplos de ellos son las montañas, las colinas, los valles intramontanos, las planicies aluviales y llanuras; los ríos, lagos y otros cuerpos de agua; las playas, ensenadas, bahías e islas; los bosques, los páramos y diversas formaciones vegetales, la fauna silvestre; los yacimientos mineros y las fuentes de energía; entre muchos otros.

Estos objetos o dones naturales contenidos en el espacio geográfico, son de interés de la geografía cuando se explican en función de la espacialidad. Por sí mismos los dones o manifestaciones naturales son de interés y explicación básicamente de un conjunto de ciencias naturales, que le proveen herramientas de análisis e interpretación a la geografía, que es una ciencia social.

Al ser el espacio geográfico un conjunto indisociable de sistemas de objetos y acciones, se entiende que no existen objetos ni procesos aislados, por cuanto unos y otros ocurren como sistemas de relaciones, visto a diferentes escalas o ámbitos espaciales.

Insistimos, un objeto como hecho geográfico en el contexto del espacio de interés a la geografía, adquiere significación cuando se caracteriza, explica y considera además en relación con su espacialidad; es decir, en cuanto a los procesos de ocupación, localización, distribución, usos y configuración territorial, que son parte esencial del conocimiento geográfico.

A su vez, el posible carácter contradictorio del conjunto de objetos y de acciones que conforman el espacio geográfico, proviene de la manera como la evolución y relaciones de los componentes de ese sistema o conjunto pueden derivar en su transformación y organización, producto de diversos factores, entre otros la intencionalidad social.

Es común, por tanto, que se puedan presentar evidentes contradicciones entre los sistemas de objetos y entre los sistemas de acciones, de cuyas tensiones emerge la necesidad y direccionalidad de los cambios cualitativos del espacio geográfico. Cfr. Montañez, G. (op.cit).

A la luz del planteamiento de Santos, M. (1996) y de la explicación de Montañez, G. (2001), podría expresarse que es en el espacio geográfico donde tiene lugar el desarrollo de la sociedad en interacción directa con el medio físico – natural. Constituye parte esencial de la dimensión espacial de las relaciones y procesos que allí se desenvuelven.

La dimensión de existencia real del espacio geográfico la constituyen los atributos, los hechos geográficos y su espacialidad, dado que le brindan contenido, alcances, manifestaciones, relaciones y regularidades. Por supuesto, los atributos, los hechos geográficos, los procesos espaciales y las transformaciones que ocurren a lo largo del tiempo no son uniformes; de allí la explicación de su heterogeneidad y de la pluralidad geográfica.

El espacio geográfico es, entonces, parte inherente a toda sociedad, a la base físico-natural de soporte y a los procesos espaciales de orden socioeconómico y político-institucional. En consecuencia, es soporte de un conjunto de elementos físico-naturales que conforman bases de sustentación de hechos y condicionantes de procesos geográficos; es aporte de múltiples elementos y procesos de orden social y económico que se interrelacionan, organizan y transforman para formar diversos patrones de organización y configuración en una unidad territorial concreta; y es causa y efecto de acciones de apropiación, control y direccionalidad por parte del Estado. Viene a constituir la expresión síntesis de la relación sociedad-naturaleza, que encuentra en el medio físico-natural su condición de soporte, fuente de recursos y condicionante de hechos geográficos, procesos y acciones que derivan de la sociedad y de la acción del Estado.

La condición de espacio geográfico connota, asimismo, un conjunto de lugares que se relacionan, redimensionan y proyectan, cuya identidad geográfica se la proporcionan sus características, diferenciación y configuración. En este contexto, a la vez que los lugares constituyen una totalidad concreta, se interrelacionan y proyectan en una dimensión mayor de carácter regional e inclusive del mundo. Cfr. Trinca, D. (1993).

El espacio geográfico se caracteriza, por tanto, por ser concreto, observable, localizable, complejo, variable, multidimensional, medible y cartografiable. Además, evoluciona en el tiempo y cambia de un lugar a otro, manteniendo su condición de soporte de hechos geográficos, aporte de recursos y condicionante de procesos y de sistemas de relaciones.

El espacio geográfico es además un producto histórico, por cuanto existe desde que aparece el hombre como ser social y se configura como hecho histórico y cultural, como producto social organizado y como sistema de relaciones y de interacciones, que se modifica en el tiempo.

La organización del espacio geográfico es un producto históricamente constituido, que depende de las modalidades que asume sus procesos de formación, del avance tecnológico, de la intencionalidad social y de sus componentes reales de carácter físico-natural, socioeconómico y político-administrativo. Sin duda, el espacio geográfico es organizado por la sociedad, a través de un proceso histórico, que le transmite sus valores, y es ordenado como territorio reconocido por la acción del Estado, que le imprime la direccionalidad a los procesos de ocupación, localización, usos y configuración, de conformidad con objetivos a lograr y en el marco de ciertas relaciones de poder que se manifiestan no sólo en el cuerpo social sino también en el territorio.

Por otra parte, si hemos compartido la opinión de que los atributos, los hechos geográficos y la espacialidad constituyen la esencia del espacio geográfico, parece conveniente insistir en aclarar las interrogantes siguientes:

¿Qué es un hecho geográfico? y ¿en qué consiste la espacialidad?

Un hecho geográfico se entiende como un conjunto de objetos que conforman el espacio social construido y donde los objetos naturales o dones de la naturaleza, actúan como productos, fuentes de recursos y condicionantes. Es por tanto un producto acabado de orden social o manifestación concreta que ocurre en el espacio geográfico en un momento histórico considerado. Adquiere dimensiones espaciales o territoriales que comprometen a diversos procesos geográficos y a escalas múltiples.

Los hechos geográficos poseen varias características:

Ø son productos u objetos sociales que adquieren en la espacialidad su dimensión concreta en el espacio geográfico, sin obviar los dones naturales que por su espacialidad alcanzan la condición de hecho geográfico;
Ø encuentran en el medio físico – natural su condición de soporte, fuente de recursos y condicionante; en el subconjunto socioeconómico su expresión de aporte y sentido espacial y, en el subsistema político - administrativo actuaciones para su apropiación y modificación;
Ø en su dimensión espacial son observables, perceptibles, mesurables y representables cartográficamente. En el contexto del espacio geográfico pueden ser objeto de medidas absolutas o relativas.
Ø evolucionan en el tiempo, en sus alcances y funcionalidad;
Ø adquieren su significación cuando se les analiza como estructura y se interpretan a la luz de su espacialidad, es decir de la dinámica de los procesos de ocupación, localización, distribución, utilización y configuración;
Ø hace alusión a la naturaleza concreta de sus componentes, a la espacialidad y a la historicidad;
Ø en sus dimensiones encuentran sustento y expresión en los ámbitos local, regional y del mundo;

El espacio geográfico y su contenido se analizan para generar el conocimiento adecuado desde la óptica de su estructura y componentes reales, incluido relaciones. A su vez, desde la perspectiva de la espacialidad, se analiza e interpreta a la luz de los procesos geográficos propiamente dichos.

La espacialidad es, por tanto, la explicación del espacio social producido por un conjunto de factores y relaciones de carácter social, económico, político - administrativo y cultural, que se expresan en procesos territoriales concretos: ocupación, localización, distribución, usos y configuración, entre otros.

El análisis de la estructura del espacio geográfico y de los hechos geográficos en él contenidos facilita conocer y explicar los elementos relacionados con el medio físico-natural, con condiciones de orden socioeconómico y de carácter político-administrativo. El análisis de la espacialidad busca la explicación en términos de la regularidad y de la dinámica de los procesos geográficos.

La explicación sobre el análisis de la estructura y la espacialidad se expone en puntos subsiguientes de este capítulo; previo a ello se aborda la noción de espacio geográfico y territorio.

2. Espacio geográfico y territorio: ¿dos conceptos y dimensiones asimilables?

Briceño, M. (1993) señala que generalmente los análisis e interpretaciones sobre la relación e interacción sociedad - naturaleza asumen indistintamente los términos de espacio geográfico y territorio para designar y describir los lugares donde ocurren los hechos y al mismo tiempo expresar su dimensión espacial. En este contexto, cuando se hace referencia al espacio geográfico la generalidad de las veces se asocia con el territorio que ocupa un grupo humano y a sus efectos de diversa índole.

Sin embargo, somos de la opinión que el espacio geográfico y el territorio no son vocablos equivalentes, ni identidades similares, aún cuando posean múltiples lugares de encuentro y atributos comunes. El primero es para la ciencia geográfica una dimensión espacial envolvente del segundo, que al constituirse en objeto del poder del Estado se configura en territorio y unidad político-administrativa reconocida, bajo el principio de soberanía.

El territorio, al igual que el espacio geográfico, es teóricamente accesible al hombre y a la sociedad. Es ocupado, usado, configurado y transformado en función de objetivos múltiples y por diversos factores de poder, entre otros el Estado y actores sociales particulares, adscritos a una jurisdicción administrativa. A decir de Brunet, R. (2001), el territorio es la conciencia del espacio geográfico.

El espacio geográfico encuentra en su estructura, dinámica y configuración su significación histórico - geográfica y en su dimensión socio-política el campo de interés de la geografía política.

El territorio, objeto de poder del Estado, encuentra en la división político-administrativa su unidad espacial reconocida; en su organización la expresión síntesis de diversos procesos socioterritoriales; en la ordenación una acción deliberada del Estado para orientar el desenvolvimiento de las actividades económico – sociales; en el medio físico-natural condiciones para sustentar la continuidad del potencial natural; y en la territorialidad y la soberanía la base de su dimensión geopolítica.

El territorio viene a ser por tanto, la totalidad de un espacio geográfico o parte sustantiva del mismo, perteneciente a una nación o asociación de ellas, provincia y municipio; configurado culturalmente, conformado por un conjunto de atributos de orden físico-natural, socioeconómico y político-administrativo, derivado de una división político – territorial o de acuerdos estratégicos y regido bajo el principio de soberanía.

El territorio refleja la historia de ocupación, uso y adecuación de los asentamientos humanos, de las actividades económicas y del equipamiento de servicios, así como de la apropiación por parte del Estado o de particulares con sus propiedades. Es memoria observable de la interacción del aprovechamiento de los recursos naturales, los procesos de transformación tecnológica, la configuración del espacio social construido y los resultados de las políticas económicas y sociales para las comunidades y sus habitantes.

De ello se desprende, a su vez, una apreciación fundamental: el espacio geográfico es el objeto de atención de la geografía como ciencia; en tanto que el territorio al ser expresión económica y socio-política del espacio geográfico, se constituye en el objeto de trabajo de los geógrafos.

El territorio está constituido por un conjunto articulado de elementos físico-naturales, socioeconómicos, culturales y político-administrativos, que le proporcionan su esencia y pertinencia.

Los elementos del territorio pertenecientes a los sistemas naturales constituyen medios de trabajo (tierra) y objetos de trabajo (agua, suelos, vegetación, fauna, yacimientos mineros y fuentes de energía), por tanto oferta material para los sistemas sociales y la producción económica, al tiempo de ser condicionantes de procesos socioterritoriales.

Los elementos que conforman los sistemas socioeconómicos constituyen un aporte para la sociedad en su conjunto o para grupos de agentes sociales y requerimientos para la base patrimonial natural.

Los elementos de orden político-administrativo se constituyen en acciones, instrumentos y mecanismos con efectos diversos en la organización del territorio, y en la delimitación de unidades político-territorial reconocida.

A su vez, su condición de soporte permite explicar los vínculos de dominio, apropiación, control y relaciones de poder que ejerce un determinado sujeto, por ejemplo el Estado o un grupo de la sociedad sobre la totalidad de un territorio o de partes del mismo. De ahí que cuando se designa un territorio siempre se asume la existencia de un espacio geográfico y de un sujeto (el Estado) que ejerce sobre él cierto dominio, una capacidad de direccionalidad, una facultad de control y unas relaciones de poder. Cfr. Montañez, G. (2001).


Territorio

Es la totalidad o parte sustantiva del espacio geográfico, objeto de poder del Estado, perteneciente a una nación o asociación de ellas, región, estado o municipio. Por tanto es una unidad político-administrativa reconocida y soberana.

Es soporte del Estado y del desenvolvimiento de la sociedad, constituido por elementos físico-naturales, socioeconómicos y político-administrativos. Al ser soporte y expresión de hechos sociales, es ocupado, apropiado, controlado y ordenado por diversos agentes sociales, entre otros el Estado y los particulares con sus propiedades, adscritos a una jurisdicción de carácter administrativo.

Es dimensión espacial donde se expresan las políticas de desarrollo económico y social y las acciones de intervención que afectan la base de sustentación natural.


Atributos del territorio

El territorio posee un conjunto de atributos que lo identifican: condiciones físico-naturales y recursos naturales como soporte y oferta territorial; población y actividades productivas, conjuntamente con los usos de la tierra; una red de centros urbanos y el espacio rural, articulados a una infraestructura de servicios; una organización institucional y administrativa; delimitado y sometido a los principios de soberanía.


Ámbitos territoriales

El territorio está conformado por una dimensión espacial de carácter continental, de base urbana y rural; por el espacio marítimo-insular y por el espacio aéreo, visto en función de una división político-administrativa reconocida: nación o asociación de naciones derivadas de acuerdos estratégicos, región, estado y municipio.



De lo expuesto se desprende que el territorio está revestido de atributos fundamentales: a) condiciones físico-naturales; b) población; c) usos de la tierra y actividades productivas; d) red de centros poblados de base urbana y rural; e) equipamiento de infraestructura de servicios; f) organización institucional y administrativa; g) división político-territorial reconocida y, h) soberanía.

El territorio abarca ámbitos espaciales de dimensiones diversas y es visto a diferentes escalas, desde lo nacional o como asociación de naciones producto de acuerdos estratégicos, hasta aquellos de carácter regional y local.

En término de políticas derivadas de la acción del Estado, se concibe el territorio como una construcción social, producto de la dinámica económica y social, de las manifestaciones culturales de la población y de las relaciones de poder, sin obviar la oferta del potencial natural y la pluralidad geográfica que le imprime rasgos característicos.

Si se observa con atención los razonamientos expresados, es posible entender que el territorio constituye la base geográfica donde se desenvuelve y trasciende la sociedad; por tanto es el producto de la interacción histórica entre la sociedad y la naturaleza, de divisiones político-administrativas, cuyos resultados configuran elementos y procesos inherentes al campo de estudio de la geografía, en ámbitos y a escalas diversas.

En este orden de ideas, la geografía como ciencia social del desenvolvimiento de las actividades económico-sociales espacialmente consideradas y de desempeño de la acción político-institucional, entiende al Estado como dimensión de la sociedad que en el ejercicio del poder interviene el territorio y promueve diversas políticas relacionadas con procesos de ocupación, localización, usos y configuración territorial, cuya expresión síntesis es el ordenamiento del territorio. Para ello el Estado se vale de un conjunto de instrumentos y mecanismos, entre otros la normativa legal, la organización institucional y administrativa, la provisión de medidas, programas y proyectos, la asignación de recursos financieros y la promoción de acciones de participación social y de gestión pública.

Los efectos de las actuaciones del Estado y del alcance de sus instrumentos son múltiples y se traducen en la división político-administrativa del espacio geográfico, en planes de inversión económica y social, en planes de ordenación del territorio, en el ordenamiento urbanístico y del espacio rural, en la construcción de obras de infraestructura y de dotación de servicios públicos, en la redistribución territorial de recursos fiscales y fuentes de financiamiento, en políticas de descentralización o de concentración, entres otras. En su conjunto responden a una intencionalidad social que se manifiesta en el cuerpo territorial.

A título informativo y para indicar el carácter polisémico del concepto de territorio, en el contexto de los pueblos indígenas el término territorio se asimila al de hábitat indígena, para indicar que es un espacio ocupado y poseído por las comunidades indígenas, en el cual se desarrolla su vida física, cultural, social, económica y política; que comprende las áreas de cultivo, caza, pesca, continental, fluvial y marítima; recolección, pastoreo, asentamientos, caminos tradicionales, caños, vías fluviales, lugares sagrados e históricos y otras necesarias para garantizar y desarrollar sus formas específicas de vida. Por tanto, el territorio hace referencia al espacio físico-natural reconocido por la tradición como asiento inmemorial de antepasados y de referentes culturales. (Art. 2. Ley de Demarcación y Garantía de Hábitat y Tierras de los Pueblos Indígenas. Venezuela, 2001).

Por otra parte, un concepto de interés para la geografía política es el de territorialidad, o ejercicio del poder que ejerce el Estado a través de sus instrumentos, mecanismos y actores sobre un territorio dado, asegurando su autoridad para la población que en él habita, la garantía de su integridad y el reconocimiento de su soberanía por parte de otros estados-nación. Es, por tanto, parte sustantiva del espacio geográfico donde se ponen de manifiesto hechos naturales y se desarrollan procesos socioeconómicos, culturales y administrativos que se relacionan con grupos sociales y con procesos de ocupación, movilidad, localización, usos y configuración espacial. En estrecha relación con este concepto se expresa el de gobernabilidad



3 comentarios:

Yhonny Rodriguez dijo...

Excelente el material que aparece en este Blog.Grcias por brindar esta Informacion Prof Yhonny Rodriguez yhonnyalejandro@gmail.com

Yhonny Rodriguez dijo...

Excelente el material que aparece en este Blog.Grcias por brindar esta Informacion Prof Yhonny Rodriguez yhonnyalejandro@gmail.com

Yuraysi Brito dijo...

excelente materal maria gabriela actualmente estudio construccion civil y unos de los objetivos es el analisis del espacio geografico es importante documentarse sin embargo hay poca informacion en cuanto a la cartodiversidad de que se trata?? como se aplica? quienes estamos en el camino a veces nos encontramos sin rumbo pues no tenemos buenas fuentes seri interesante pudieras actualizar los contenidos o quiza que personas de tu nivel academico se unieran para dar a nosotros los que estamo estudiando herramientas de consulta Gracias por este aporte

Marina. Maneiro

Marina. Maneiro