CIUDADES COMPETITIVAS Y RESILIENTES

 Geog. María Gabriela Camargo Mora
Instituto de Geografía y Conservación de los Recursos naturales
Universidad de Los Andes
Mérida - Venezuela


Las ciudades resilientes son aquellas que poseen la capacidad  para resistir una amenaza, también absorber, adaptarse y recuperarse de sus efectos de manera oportuna y eficiente, incluye la preservación y restauración de sus estructuras y funciones básicas (Wikipedia). Una ciudad resiliente a los desastres (UNISDR, 2013): 
Es una ciudad en la que se reduce el riesgo de desastres porque la población reside en viviendas y barrios que cuentan con servicios e infraestructura adecuados, que cumplen con códigos de construcción razonables, y en la que no existen asentamientos informales ubicados en llanuras aluviales o pendientes escarpadas debido a la falta de otro terreno disponible. 
Posee un gobierno local incluyente, competente y responsable que vela por una urbanización sostenible y destina los recursos necesarios para desarrollar capacidades a fin de asegurar la gestión y la organización de la ciudad antes, durante y después de que una amenaza natural se materialice. 
Es una ciudad en la cual las autoridades locales y la población comprenden sus amenazas, y crean una base de información local compartida sobre las pérdidas asociadas a la ocurrencia de desastres, as amenazas y los riesgos, y sobre quién está expuesto y quién es vulnerable. 
Es una ciudad en la que las personas están empoderadas para participar, decidir y planificar su ciudad conjuntamente con las autoridades locales; y valoran el conocimiento, las capacidades y los recursos locales autóctonos. 
Ha tomado medidas para anticiparse a los desastres y mitigar su impacto, mediante el uso de tecnologías de monitoreo y alerta temprana para proteger la infraestructura, los activos y los integrantes de la comunidad, incluyendo sus casas y bienes, el patrimonio cultural y la riqueza medioambiental y económica. 
Es capaz de responder, implementar estrategias inmediatas de recuperación y restaurar rápidamente los servicios básicos necesarios para reanudar la actividad social, institucional y económica tras un desastre.

Comprende que la mayoría de los puntos anteriores también son primordiales para desarrollar una mayor resiliencia del desarrollo ante otros eventos, incluyendo el cambio climático.

Al hablar de ciudades resilientes, se refiere a ciudades también competitivas, que poseen las infraestructuras y los servicios básicos para el mejoramiento continuo de las condiciones de vida de la población; un sistema productivo fortalecido con el desarrollo de redes productivas para insertarse en los mercados nacionales e internacionales; una organización política – institucional eficaz y eficiente comprometida con los problemas de la sociedad; un entorno favorable en cuanto a los aspectos intangibles como las tecnologías, la sociedad red, las capacidades de la población y su organización para el emprendimiento de programas y proyectos.
Es el "resultado de un esfuerzo colectivo concertado en una iniciativa territorial, de un conjunto de actores privados y públicos que logra mejorar la percepción de los riesgos y la forma para enfrentarlos, además de lograr la inserción de la población a los sistemas productivos del territorio, y estos a la economía nacional e internacional. Las iniciativas territoriales operan en un contexto macro que se caracteriza por mayores exigencias en cuanto a las capacidades necesarias a nivel local para organizarse y competir exitosamente con otros territorios(CONOPE, 2008:7). Los niveles de Resilencia y competitividad están definido por las competencias de los actores territoriales, las cuales son (Ídem, 2008):
Los actores deben poseer ciertas habilidades para aprovechar los recursos endógenos y construir sobre este fundamento natural, mediante procesos de innovación, ventajas competitivas dinámicas, difíciles de ser copiados por otros territorios competidores.
Por otra parte, la ciudad debe poseer competencias de articulación con el entorno regional y global, referido a la capacidad de respuesta flexible a cambios en el entorno, es decir, de la capacidad de los sistemas del territorio y la habilidad de sus actores para enfrentar las amenazas y desarrollar una capacidad de respuesta ágil y flexible.
Para fortalecer la resiliencia, las ciudades deben ser complementarias, cuando sus características o atributos sirven para completar o mejorar mutuamente con otros territorios, sus condiciones de vida, sistemas productivos, tecnologías, organización política institucional, información, innovación, entre otras ventajas competitivas.
 La resiliencia se fortalece con la innovación o territorios inteligentes capaces de crear unas condiciones favorables a la innovación y al aprendizaje colectivo que les permite poner en valor de una forma racional sus propios bienes, sus aprendizajes, contribuyendo con ello a potenciar los procesos de desarrollo territorial (González, 2006).
El papel que se le está cediendo al territorio como factor explicativo de los procesos socioeconómicos y espaciales ha conducido a la generalización del concepto de Desarrollo Territorial. Este hace referencia a un tipo de desarrollo definido por su carácter integrador y en el que han de compatibilizarse tanto la competitividad económica y el bienestar social, como la sostenibilidad ambiental y la moderación de los desequilibrios internos. Para la consecución de todos estos requisitos parece ser determinante que los territorios sepan aprovechar, de la manera más racional posible, los recursos de los que disponen y, en este sentido, son cruciales las dinámicas de aprendizaje asociadas al esfuerzo innovador y la capacidad de cooperación existente entre las instituciones, entre las empresas y entre estas y otros organismos (Caravaca, 2004)


Comentarios

Entradas populares de este blog

CIUDAD POLICENTRICA

EVIDENCIAS DE RETROCESO GLACIAL EN LA SIERRA NEVADA DE MERIDA.VENEZUELA

ESPACIO GEOGRAFICO Y TERRITORIO: FUNDAMENTOS, ANÁLISIS Y SÍNTESIS